Hace más de un año que publiqué mi receta de madeleines con receta de Sophie Dudemaine. Expliqué entonces cuál era el origen de las madeleines y cómo se vendían en la estación de Commercy: una historia bastante curiosa que os recomiendo que leáis!
Tenía ganas de probar las madeleines en su versión de chocolate, y en vez de adaptar la receta de Sophie Dudemaine, decidí probar con otra: esta vez la de Christophe Felder, otro gran chef repostero francés. Es más sencilla en cuanto a temperatura de horno y no se me hicieron grumitos como en la de Sophie Dudemaine, pero sin embargo requiere dos enfriados en la nevera... y eso es una lata. Me gustó la inmediatez de la otra, que era "pensat y fet" como dicen los valencianos. Esta lleva más tiempo y paciencia, pero la verdad es que quedan deliciosas.
El viernes os espero con un nuevo bizcocho... esta vez súper moderno! ¿Curiosos?
Consejos:
> Necesitáis, por supuesto, un molde de madeleines. El mío es de silicona.
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Como más ricas están, es tibias y recién hechas... Pero hay truquitos.
Se pueden meter 5 minutitos a horno suave para calentarlas un poco antes
de comerlas, o se pueden congelar nada más sacarlas del horno (aún
calientes) y pasarlas por el horno cuando se vayan a comer.
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Las madeleines se ponen duritas a los dos días de hacerlas pero teniendo en cuenta lo ricas que están mojadas, no creo que sea muy grave!
Ingredientes:
- 140 g de mantequilla
- 90 g de azúcar
- 140 g de harina
- 20 g de cacao en polvo
- 2 huevos
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- 1 cucharadita de flor de sal (opcional)
- 1cucharadita de vainilla líquida
- 2 cucharadas de miel
Elaboración:
Precalentar el horno a 240ºC y fundir la mantequilla en un cacito o en el microondas.
Batir con varillas los huevos enteros con la vainilla y el azúcar, incorporar la miel.
Mezclar en un bol la harina, el cacao, la levadura y la flor de sal; añadir.
Incorporar la mantequilla fundida y dejar reposar la masa mínimo dos horas en la nevera, o incluso una noche entera.
Engrasar un poquito los huecos
del molde (yo los pinté con los restos de mantequilla derretida del
cazo). Llenar los huecos con una cucharada de la masa. Enfriar una hora en la nevera.
Colocar el molde sobre la placa (que se ha dejado en el horno mientras lo precalentábamos, para crear choque térmico) y hornear unos 12 minutos a 200º.
Me apunto tus madeleines, que en Barcelona me compré dos moldes más para aprovechar mejor la hornada (sólo tenía 1 molde)... Un beso buapa!
ResponderEliminarummm para hincarle el diente ahora mismo a una y a ....todas! tienen que estar riquísimas! bss
ResponderEliminarPero que ricos!!! Con un café y me conquistas!!!! Jejejeje
ResponderEliminarUn besito,
Sandra von Cake
Uy, dos enfriados! Normalmente yo las dejo en la nevera solo una vez, pero probaré esta receta, que hace tiempo que no horneo madeleines (y cada vez que saco el molde me acuerdo de mi viaje a París, me encanta!). A mí me gusta incluso que se pongan un poco duritas, igual por eso los angloparlantes las suelen llamar "galletas", aunque son más bizcochitos que nada :).
ResponderEliminarUn abrazo