6 de junio de 2020

Bizcocho de yogur súper sencillo



Tenía ganas desde hace tiempo de encontrar una buena receta de bizcocho de yogur, pero las que había probado no me convencían. Quedaban apelmazados o no sabían a nada. Y eso que se supone que es una receta básica y fácil de hacer!

Vi esta receta en una revista de propaganda de mi supermercado. Ponía: bizcocho de yogur súper sencillo. Decidí probarla aunque me chirrió eso de que todos los ingredientes se mezclaran a la vez "a lo loco". Como tenía yogures en la nevera y todo lo demás es "fondo de armario" (de repostera), pues lo hice sin pensármelo y... guau! Mirad qué pinta en esta foto, tan esponjoso y con esa costrita...




2 de junio de 2020

Risotto de espárragos


El risotto formaba parte de los platos que pedía en restaurante pero que nunca hacía en casa, y eso que soy bastante arrocera. Soy más de arroz que de patatas. El arroz blanco para acompañar, vale, el arroz con cosas (no sé si lo que hago merece el nombre de paella), vale, pero el risotto? Pues no.

Un día vi esta receta de Betty Bossi en plena temporada de espárragos y pensé uy uy uy qué rico tiene que estar! Y probé a hacerlo. Resulta que el risotto se hace rápido y está tan rico en casa como en el restaurante! ¿Que no me creéis? ¡Hacedlo y veréis!


30 de mayo de 2020

Bircher Muesli suizo





Éste es mi desayuno habitual: el Bircher muesli suizo. Me lo preparo generalmente los domingos, lo pongo en tuppers y me dura toda la semana. Esto fue un descubrimiento reciente: siempre había creído que se tenía que hacer en el momento, y descubrí que aguanta perfectamente una semana en la nevera. Si le ponéis manzana rallada, es posible que se oxide un poco y oscurezca, pero no cambiará en absoluto el sabor, ni lo sano que es!

El Bircher muesli lo inventó el Dr. Bircher-Benner en los años 1900. Era un forofo de la alimentación basada en alimentos crudos y vegetales (¡un adelantado a su época!). El descubrimiento de las vitaminas alrededor de 1930 dio una base científica a su defensa de los alimentos crudos.
En su receta, la base era la manzana rallada (piel y corazón incluidos), rociada con un poquito de zumo de limón, a la que añadía una cucharada de avena, una de leche condensada y una de frutos secos. El Bircher muesli tuvo un éxito fulgurante y se convirtió en una cena muy popular en Suiza en los años 30.

Después, como sabéis, se ha vuelto popular en el mundo entero. Pero mucho, mucho cuidado con los mueslis deshidratados del comercio! La mayoría tienen toneladas de azúcar añadido, aunque el marketing les de apariencia de alimento sano y natural.
¿Mi consejo? Hacedlo vosotros mismos. Comprad avena, algunas semillas y frutos secos, y experimentad con variaciones... siempre caseras.  

27 de mayo de 2020

Ensalada de rúcula, hinojo y naranja


En mi casa siempre se ha comido de todo, pero una madre de familia, inevitablemente, no suele poner en la mesa lo que a ella no le gusta. A mí, por ejemplo, no me gusta la berenjena, así que nunca la cocino. A mi madre no le gusta el hinojo, así que nunca comí hinojo en casa. Como no soy demasiado fan del sabor anisado, tampoco es algo que he buscado nunca comer fuera de casa o en los restaurantes. Pero últimamente me entró curiosidad y lo pedí en un par de sitios. Descubrí que está riquísimo al horno acompañando una merluza, por ejemplo. Y luego lo descubrí crudo gracias a esta ensalada, receta de Jamie Oliver, que mi amiga Paola trajo un día a una cena en mi casa. Me fascinó! El sabor anisado del hinojo se combinan a la perfección con el sabor amargo de la rúcula y la dulzura de las naranjas. Con unas cuantas almendras para aportarle el toque crujiente!
Es una ensalada rica, fresca y equilibrada. Y encima, como diría mi amiga Emi, parece un ramo de flores!



24 de mayo de 2020

Vasitos de ruibarbo y yogur


El ruibarbo no es muy conocido en España, de hecho es bastante difícil de encontrar, pero es muy popular en los países del norte como Suiza o Bélgica. Sólo se encuentra entre abril y junio, y tiene este aspecto:




En los supermercados suelen venderlo sin hojas, ya que son tóxicas. Es entre verde y rojo, y se pela como una acelga, para quitarla las fibras. Al pelarlo queda más verde que rojo! Tiene un sabor un poco ácido que se combina perfectamente con las fresas, por ejemplo. Cuando vivíamos en Suiza, mi Mami siempre hacía mermelada de fresas y ruibarbo y estaba riquísima!
Como me gustan bastante los postres que tienen un toque ácido y he descubierto recientemente un amor incondicional por el yogur griego, cuando vi esta receta en el último número de Betty Bossi, decidí que tenía que probarla lo más pronto posible! Y no me decepcionó nada: base crujiente y centro cremoso rematado por una compota con un toque ácido. Una delicia!




19 de mayo de 2020

Panizzette




Ya sabéis que soy una friki lingüística, más de una vez os he dado la chapa con disquisiciones sobre palabras, traducciones y demás. La receta que os traigo os es para mí un claro ejemplo de comfort food. ¿Y cómo se traduce comfort food? Porque junk food enseguida se tradujo como "comida basura" o "comida chatarra", pero comfort food?

Me he ido a mi diccionario online preferido, Wordreference. Es una maravilla. No sólo por sus traducciones, sino también (o sobre todo) por su foro, dónde la gente discute y se ayuda. El diccionario propone "comida casera" como traducción, pero yo sé que tiene otros matices, así que me he ido al foro. Hay varios hilos que hablan del tema. Los nativos ingleses explican que esta expresión se refiere a la comida casera, la que te hace tu madre o tu abuela, la que te recuerda tu infancia. Pero también es la comida que te anima cuando estás enfadado o deprimido, o sea todo lo que lleve mucha grasa y/o mucho azúcar! El helado, el chocolate, las patatas fritas o las hamburguesas.
Es "comida reconfortante", casera o no, y uno de los platos que sin duda pertenecen a esta categoría es la pizza, por supuesto! Hoy os traigo una receta de "panizzette", unos montaditos calientes que apenas necesitan ingredientes, se hacen en un pispás con lo que uno tenga en la nevera y en 15-20 minutos están listos para reconfortarnos!


8 de mayo de 2020

Magdalenas tradicionales


¿Por qué lo llamáis muffins o cupcakes cuando queréis decir magdalenas? Eso he oído muchas veces... Es que no es lo mismo. Os explico.

Una magdalena se bate mucho, mucho, mucho. Para crear muchas burbujitas en la masa. Vienen de las madeleines francesas, con la diferencia de que los franceses usan mantequilla y los españoles aceite. Acordaos de mi receta madeleines de Sophie Dudemaine. Hay una receta de magdalenas y punto. Pueden variar las cantidades de azúcar o aceite, pero no hay mil tipos de magdalenas...

En un muffin, se mezclan los ingredientes secos y los húmedos sin batirlos, igual que en mi receta de muffins de arándanos (de la que mi amiga Sofía es fan!). Los muffins pueden ser dulces (pepitas de chocolate, frutos del bosque, frutos secos...) o salados (queso, bacon, verduras).

Los cupcakes son muffins o magdalenas (en mis recetas se suele batir la masa) con cobertura de mantequilla, de chocolate o de queso, como visteis en mis recetas de cupcakes de zanahoria esponjososmini cupcakes de dulce de leche o cupcakes de aceite de oliva y chocolate. Como veis en los ejemplos que he dado, los cupcakes admiten mil variantes!

Ahora que ya lo sabéis todo, os diré que los cupcakes son súper resultones y el sueño de los golosos, los muffins son rápidos de hacer y permiten ser creativo, pero no hay nada más esponjoso que las magdalenas que os presento hoy...


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