24 de junio de 2014

Tarta "Fantastik" de pistacho, frambuesa y chocolate blanco


Cuando pregunté en mi Facebook si queríais que publicara la receta de esta tarta fluorescente o si os parecía demasiado radioactiva, pensé que recibiría muchas exclamaciones de gente horrorizada, pero resulta que no! Me pedisteis la receta. Así que estoy entre perpleja y preocupada. ¿Será que los lectores de Pastélite son tan golosos que les da igual que una tarta parezca un ambientador de pino para el coche? ¿Será que les encanta la comida llena de colorantes y tal vez incluso industrial? (por favor que no sea eso) ¿O será que son muy ochenteros, visten con ropa fluorescente y por lo tanto esos colores ya no dañan su vista? 



fans de Pastélite

Creo que en realidad lo que pasa es que sois todos muy cotillas y queréis saber qué es lo que causó este coloranteverde-gate. Y como yo me debo a mi público, os lo voy a contar!

El miércoles pasado celebrábamos en la oficina el cumpleaños de dos compañeras. Ofrecí llevar una tarta, por supuesto! Además, hacía tiempo que quería intentar hacer una tarta como las "Fantastik" de Michalak (sí, otra vez Michalak, el de la tarta Tatin individual y el del Financier de fresa y pistacho). Pero es que no me digáis que no son modernas y molonas sus tartas Fantastik:




Lo que pasaba es que yo no podía hacer la tarta la víspera, o sea el martes, porque esa noche venía a cenar a casa mi amiga Diana, de Alicante, que estaba en Bruselas de paso. Es más: yo salía de trabajar, iba a mi clase de sevillanas (que sí que sí), luego recogía a Diana y veníamos a casa.


Así que pensé: organización al poder. Haber nacido en Suiza tiene sus cosas buenas, como que sabes planificar y priorizar!! El lunes salí del trabajo, me fui a hacer la compra, llegué la casa y preparé, además de la cena para Diana (que el martes sólo tuve que calentar), unas bases de Pavlova que era el postre para Diana, mi sablé breton para la Fantastik, y hasta la ganache de chocolate blanco. Todo bajo control y yo encantada de haberme conocido.

Claro que el martes se me fueron un poco las cosas de las manos. Una cena rica, una botella de vino y dos amigas con muchas cosas que contarse... Pues cuando me quise dar cuenta era la 1. Acompañé a Diana a su hotel, volví a casa y me dije venga María, tú puedes. Me puse con la chantillí, y a pesar de la pasta de pistacho, quedó tan pálida que pensé que se iba a confundir con la ganache de chocolate blanco. Pues se le pone un poquito de colorante verde y ya está. Lo añadí, miré, y aquello seguía muy pálido. No pensé que la casa estaba medio a oscuras, yo estaba cansada y la luz de neón es muy mala consejera... No pensé nada y añadí medio tarro de colorante en gel (para más inri). Monté la tarta, y aunque ha habido momentos en mi vida en los que me he sentido más hábil con la manga pastelera, me pareció que el resultado final no estaba mal.

Al día siguiente, ya lista para salir hacia la oficina, abro la nevera, veo aquello y pienso: PERO SI ES VERDE FOSFORITO!!! Qué he hecho??? Mon Dieu!   




Pero ya no me quedaba más remedio que llevármela... Pedí disculpas a mis compañeros por el color tan artificial que tenía, se rieron con mi historia y me lo perdonaron todo, porque la tarta estaba muy buena! La base crujiente con el punto de sal que tienen los sablés bretons, la chantillí ligera con sabor a pistacho, la cremosidad de la ganache de chocolate blanco y la acidez de la frambuesa: funcionaba. Funcionaba muy bien!



Aún así, creo que tengo mucho margen para mejorar, sobre todo en la presentación. Y probaré otras combinaciones de sabores. El caso es que estoy contenta de mi ensayo, creo que este invento de Michalak tiene potencial y os puedo asegurar que veréis más Fantastiks por aquí!



Consejos: 

> El sablé se puede hacer con varios días de antelación: se conserva muy bien en un tupper o caja metálica.
> La ganache de chocolate blanco se puede hacer un par de días antes.
> Una vez terminada, se puede conservar en la nevera de un día para otro perfectamente.
> Al contrario de lo que pueda parecer, es una tarta que se corta muy bien. Pensé que como el sablé es duro, el corte sería desastroso, pero se ve que se humedece al contacto de la chantillí, y aunque es crujiente, el corte es muy limpio.
> No sé si he comentado que no es necesario echar medio bote de colorante verde?

Ingredientes (para un aro de 22-24cm):

Para el sablé breton:

- 3 yemas de huevo
- 130g de azúcar
- 150g de mantequilla a temperatura ambiente
- 200g de harina
- 2 pizcas de flor de sal
- 1 cucharadita de levadura en polvo

Para la ganache de chocolate blanco:
- 100g de chocolate blanco
- 50cl de nata

Para la chantillí de pistacho:
- 200ml de nata para montar muy fría
- media cucharada de pasta de pistacho
- un par de cucharadas de azúcar glas
- medio sobre de estabilizante para nata (opcional)
- UNAS GOTITAS de colorante verde

- una quincena de frambuesas

Elaboración del sablé breton:

En un bol, batir con varillas las yemas con el azúcar.

Incorporar la mantequilla con espátula hasta conseguir una mezcla lisa.

Añadir la harina, la sal y la levadura que hemos mezclado previamente.

Formar una bola y dejar reposar en la nevera mínimo dos horas (entre papel film o metida en una bolsa de congelación).

Precalentar el horno a 180ºC y extender la masa sobre un papel vegetal a 5mm, enharinando el rodillo con un poco de harina para que no se pegue. Cortar con el aro, quitar el excedente y colocar sobre la placa del horno dejando el aro puesto.

Hornear durante unos 20 minutos hasta que tenga un color doradito.

A la salida del horno el sablé seguirá tierno, así que hay que dejar que se enfríe sin tocarlo. Cuando haya endurecido, retirar el aro.

Elaboración de la ganache de chocolate blanco:

Cortar el chocolate en trozos y dejarlo en un bol.

Calentar la nata hasta punto de ebullición y verter sobre el chocolate.

Dejar reposar unos 5 minutos y mezclar suavemente hasta que la mezcla sea lisa.

Enfriar en la nevera.

Elaboración de la chantillí de pistacho:

Batir la nata muy fría junto con el azúcar glas, el estabilizante y la pasta de pistacho a velocidad baja, aumentando poco a poco la velocidad y añadiendo poco a poco el colorante hasta que tenga el color adecuado y esté firme.

Montaje de la tarta:

Poner la chantillí en la manga pastelera con la boquilla que se elija y formas rosetones sobre la base de sablé breton.

En una manga pastelera con boquilla redonda, poner la ganache de chocolate blanco y formar "gotas", repartiéndolas sobre la base.

Adornar con las frambuesas y, si se desea, con algún azúcar de color (yo usé negro).



9 comentarios:

  1. Me encanta, aunque te ponga los bigotes verdes, es una pasada, tiene que estar de vicio, esperaré la próxima fantastik. Un besazo.

    ResponderEliminar
  2. Mmmmmm, que rica y bonita!!!!

    Un besito,
    Sandra von Cake

    ResponderEliminar
  3. jajajajajaja.....eres genial! que j´artá a reir me he pegao. De esas tengo unas pocas anécdotas, buscando un verde Navidad, le puse negro al verde para el merengue italiano, quedó verde navidad/radioactivo que por si solo ya era raro..pero en los dientes y labios de los comensales más!!
    Y tu disertación sobre tus fans, es genial, pero me da a mí que tu última intuición es la acertada...jajaja. Besos guapa!

    ResponderEliminar
  4. Ah! y la tarta me parece buenísima y para ahora para el verano me parece perfecta!

    ResponderEliminar
  5. Buenísima la historia, aunque me imagino que a ti en su momento no te hizo tanta gracia, jajaja. Ay, las prisas y cuando se nos va el santo al cielo... malos ingredientes para la cocina! Yo de noche y tarde soy un desastre, me sale todo mal... Pero tu tarta, a pesar del color verdoso tiene muy buen aspecto! Y qué demonios, no es un verde tan feo ni de lejos, hay cosas mucho más radioactivas por ahí :P. Al final la presentación es bonita y original y si estaba buena, nada más que añadir!

    Me gusta la idea de usar un sablé breton de base :)

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  6. Anda ya!!! Ya quisiera el Michalak hacer una tarta tan súper "fantastisch" como la tuya. Acaso crees que él sería capaz de conseguir ese color verde criptonita? Y combinarlo con esas frambuesas... qué va... que no, que el "Micha" está sobrevalorado y eso es porque no te conocen a ti ... has visto que buena vecina soy??? jajajajjaa
    Por cierto, de la tribu de arriba yo soy la de la izquierda de todo, que una es ochentera y flúo, pero con clase :P jajajaja
    besos guapa!!!

    p.d.: si la tarta estaba buena, el color es lo de menos ;)

    ResponderEliminar
  7. Me parece una tarta acojonante, yo no te dije nada en facebook, pero es que estaba cantado, tenías que ponerla sí o sí. Este tipo de tartas me parecen tan geniales que cualquiera me gusta, mucho más la tuya. Yo soy de colores, sí, tengo esas típicas zapatillas de leopardo amarillo fosforito, en efecto, soy la segunda empezando por la izquierda de la foto que has puesto, jajaja. El verde loco contrasta con las frambuesas, a mí me encanta. Además, chocolate blanco, pistacho, sablé bretón y frambuesas, pero qué cosa más rica! Saludos, guapa.

    ResponderEliminar
  8. Además de tener que estar requetebuena, te ha quedado preciosa. !! De escaparate, reina!!

    Besines

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...