20 de febrero de 2015

Bizcocho de albaricoque y yogur




La receta de este bizcocho la tengo desde hace mil años, y no sé por qué no la había hecho nunca. Quizá porque pensé que sería un poco soseras. Al no llevar ningún sabor especialmente intenso o destacado, pues pensé que no diría mucho. Pero me habían sobrado orejones de albaricoque y decidí que era la ocasión de hacerlo.

¿Resultado? Me pareció absolutamente exquisito. Lo pienso volver a hacer para todo el que no lo haya probado porque es increíblemente fino y equilibrado en sabores. Los albaricoques que, por lo menos a mí, me resultan bastante dulces, le dan un toque de acidez que contrasta muy bien con la suavidad del yogur. Es un bizcocho sumamente tierno, y tengo que decir que el glaseado (que realmente no es glaseado, sino más bien almíbar) de mantequilla fundida, aparte de ser un pecado mortal calóricamente hablando, remata la faena.

17 de febrero de 2015

Sol de hojaldre y nutella




Ayyyyy, qué poco han durado mis propósitos de año nuevo! La semana pasada os fallé el martes y os dejé sin bizcocho el viernes. Si es que soy muy mala persona. Lo peor es que ni siquiera me acordé del blog y pensé "qué pena no poder publicar esta semana"... No, simplemente tuve una semana tan intensa que ni recordé que existía Pastélite. Mi Pastélite de mis amores. No digo más: ya os podéis imaginar!!

Hoy, para compensar, os traigo una receta que llevé hace poco a una fiesta y que triunfó. No necesita ni material, ni peso, ni utensilios ni ingredientes raros. De hecho ni siquiera necesita ningún conocimiento de repostería ni tan siquiera habilidad en la cocina... Lo único un poco "complicado" (entre comillas, porque seguro que lo puede hacer hasta un niño), es formar los tirabuzones. Me costó un poco que quedaran más o menos iguales pero vamos: una que es maniática. Por lo demás, es una receta que se hace enseguida y que sirve perfectamente para fiestas, bufés o cumpleaños infantiles. Cada uno coge luego un "rayo de sol" y es feliz. Porque la nutella o nocilla será lo menos sano del mundo, pero digo yo que una vez al año no hace daño... 

6 de febrero de 2015

Bizcocho de almendra y frutos del bosque


Me encanta el éxito que está teniendo mi serie "bizcochera". Agradezco mucho vuestros comentarios y sugerencias, y por favor no dejéis de mandarme a través de Facebook o de mi email blog.pastelite@gmail.com vuestras fotos. Este fin de semana voy a publicar un álbum en Facebook con todas las fotos que tengo de vuestros ensayos de recetas de Pastélite. Creo que ya lo he dicho otras veces, pero no sabéis la ilusión que me hace recibir una foto de alguien que ha hecho una de mis recetas. Así que ya sabéis: ¡atentos a Facebook el domingo!

El bizcocho de hoy no es tan dulce como el de dulce de leche ni tan polémico como el de after eight. Tiene un buen equilibrio entre la suavidad de la almendra y el toque de acidez de los frutos rojos. Yo diría que más que para desayunar, es para merendar o incluso para tomar de postre, acompañado de un poco de nata montada... Y sobre todo este bizcocho es el súper preferido de mi amiga Teresa. Teresa, además de ser la persona que más rápido habla sobre la faz de la tierra, es una cocinera, digamos que... creativa. Mezcla arroz blanco con espinacas o pasta con patatas, por ejemplo. Nos metemos un poco (mucho) con ella por sus atrevimientos culinarios, pero ella no se lo toma mal porque sabe que todos los artistas innovadores han sido incomprendidos en algún momento de su vida. Teresa está por encima del bien y del mal culinariamente hablando, y por eso le agradezco tanto que sea fiel seguidora de Pastélite.  Un besazo, Teresita!!  

3 de febrero de 2015

Bocaditos de avellana



Hoy os traigo una receta imposible. No porque sea imposible de hacer, más bien porque parece uno de esos retos imposibles que lanzan en Top Chef. ¿Es posible hacer unas galletas exquisitas con tres ingredientes y sin ningún material de repostería? ¡Ni una espátula! Es más: ¿es posible sacarlas en 10 minutos de preparación y 10 minutos de horno?

Pues sí. Increíble pero cierto. Así que la próxima vez que os de pereza hacer galletas, que os apetezca algo rápido para merendar, que vuestras familias os reclamen algún dulce rico, que penséis que no tenéis tiempo para nada... acordaos de mis bocaditos de avellana!

30 de enero de 2015

Bizcocho de After Eight





Creo que el bizcocho de la semana pasada, el de dulce de leche, sedujo rápidamente a todo el mundo. Mi tocaya María, que también vive en Bruselas, incluso me mandó una foto a los pocos días enseñándome cómo le había quedado! Con las mismas crestas nevadas que tenía el mío, por cierto!


El bizcocho de hoy no será del gusto de todos, lo sé. Lo llevé a la oficina, ese laboratorio de cobayas cuyo comportamiento analizo para evaluar el éxito de mis dulces. Todos dicen siempre que está muy rico, sí. Pero yo calculo otros factores como:

  • cuantos días tardan en terminárselo (normalmente el jueves ya no queda una miga, pero a veces vuela en día y medio)
  • si le gusta a los no-golosos (¡los golosos son demasiado fáciles de contentar!)
  • si alguien repite más de tres veces (el récord es SIETE)
  • si se pasa alguien que no trabaja en mi planta porque le han dicho que había algo rico
  • la cantidad, frecuencia e intensidad de los "hmmmmmmm..."
  • si me piden que lo repita (saben que es difícil, porque siempre estoy probando recetas nuevas para el blog)
  • el tamaño de los trozos que se cortan: ¿media loncha? ¿una gordita? ¿una normal?
  • los adjetivos usados: "está muy bueno" es lo estándar, yo me fijo en los "delicioso", "increíble", "bueníiiiiiisimo", "espectacular" 
  • el número de personas que me pide la receta
Todo esto lo observo con el rabillo del ojo desde mi despacho que debería llamarse "Puesto de Mando Reposteril". Si fuera buena en matemáticas, habría creado una ecuación con todos estos parámetros y podría darle una nota exacta a cada dulce que llevo al trabajo. Como soy una patata en matemáticas, pues sólo llego a una evaluación personal que la mayoría de las veces es previsible, pero en ocasiones me sorprende.

Este bizcocho de After Eight es el único que ha tenido tantos violentos detractores como enfervorecidos enamorados. Algunos cogieron un trocito pequeño y dijeron diplomáticamente "sabe un poco raro, como a menta", y otros repitieron tres o cuatro veces pidiendo la receta y diciendo que era el bizcocho más original y sorprendentemente delicioso que habían probado nunca. Cuidado: no es tan fácil como decir, si te gustan los After Eight, te gusta el bizcocho. A mí me gustan mucho los After Eight y el bizcocho me supo "raro", y a una compañera no le gustan los After Eight y el bizcocho le pareció espectacular. Así que sólo os queda una: ¡hacerlo y sorprender!


27 de enero de 2015

Chouquettes de chocolate



¡Hola, hola! ¿A que no os podéis creer que siga cumpliendo mi promesa de tener al día el blog? Cómo sois, desde luego. Hombres y mujeres de poca fe. No ha terminado el mes de enero y ya estáis pensando que no voy a cumplir mis propósitos de Año Nuevo...! Bueeeno, vaaaaleeee, hay antecedentes. Tanto en fallar en los propósitos de Año Nuevo como en fallar con la puesta al día del blog, pero voy a tratar de ser constante en todo, lo prometo!

Hoy no os traigo receta de bizcocho (eso será el viernes), sino unas "chouquettes" de chocolate. Las chouquettes no son más que choux que no están rellenos sino adornados con azúcar perlado. Yo creí que esto eran lo que en España se llaman buñuelos de viento, pero no, porque los buñuelos de viento son fritos. Y como esto se hace en el horno, mantengo el nombre francés: chouquettes. En este caso: ¡de chocolate!

23 de enero de 2015

Bizcocho de dulce de leche




Empezamos la serie "bizcochera" con un bizcocho de dulce de leche. Es sencillo, consistente y al hacerse en el horno forma esas crestas que me encantan en los bizcochos... más aún cuando se decora con un poco de azúcar glas. No sé si es que me recuerdan las montañas nevadas de mi Suiza natal!

Ya veréis en estas próximas semanas que no todos los bizcochos son iguales, y no me refiero solo al sabor. Hay diferentes texturas, los hay más húmedos, más esponjosos, más contundentes, con sorpresa incluida,... Este es, claramente, de los que se pueden mojar! Un bizcocho muy de desayuno, vamos!

¡Feliz fin de semana y gracias a todos por estar aquí!


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