El ruibarbo no es muy conocido en España, de hecho es bastante difícil de encontrar, pero es muy popular en los países del norte como Suiza o Bélgica. Sólo se encuentra entre abril y junio, y tiene este aspecto:
En los supermercados suelen venderlo sin hojas, ya que son tóxicas. Es entre verde y rojo, y se pela como una acelga, para quitarla las fibras. Al pelarlo queda más verde que rojo! Tiene un sabor un poco ácido que se combina perfectamente con las fresas, por ejemplo. Cuando vivíamos en Suiza, mi Mami siempre hacía mermelada de fresas y ruibarbo y estaba riquísima!
Como me gustan bastante los postres que tienen un toque ácido y he descubierto recientemente un amor incondicional por el yogur griego, cuando vi esta receta en el último número de Betty Bossi, decidí que tenía que probarla lo más pronto posible! Y no me decepcionó nada: base crujiente y centro cremoso rematado por una compota con un toque ácido. Una delicia!

