Los bizcochos salados no me suelen convencer. He probado varios y todos me parecían sosos. Suelen ser de jamón y queso y no suelen tener mucho sabor. Sólo he encontrado dos excepciones: uno de tomates cherry y pesto, y éste de salmón, que es una auténtica exquisitez. Si queréis quedar como reyes o reinas, os lo recomiendo!
Tiene muchos ingredientes así que lleva su tiempo pesar y prepararlo todo. Aunque luego es mezclarlo todo, hornearlo y listo!