5 de diciembre de 2013

Cookies de chocolate y plátano



Calendario de Adviento 2013, día 5

Si hay un terreno en el que los ingleses se comen con patatas a los americanos, es el de los chefs televisivos famosos. Jamie Oliver, Nigella Lawson y Gordon Ramsay son mundialmente conocidos, mientras que la mayoría de los europeos no podrían nombrar a chefs famosillos americanos. Quizá Julia Child, por la película con Meryl Streep? Pero ya no está en activo (porque murió, pobre).
Hoy quiero romper una lanza en favor de Martha Stewart. La gran Martha Stewart. Está claro que no tiene el carisma de Jamie, ni es tan atractiva como Nigella, ni tan polémica como Gordon. Es la típica ama de casa americana de sonrisa perenne que hemos visto en tropecientas películas. Lleva el mismo corte de pelo desde 1990. Podría ser un poco repelente, pero yo me declaro "fans". En concreto de su página web. Sus recetas están bien explicadas, son bastante sencillas, pero siempre efectivas. Nunca me ha salido mal o regular una receta de Martha Stewart. 
Y para muestra un botón: ésta es su receta de Chocolate Chip Cookies, que es la que suelo utilizar. En esta ocasión le puse menos chocolate y le añadí chips de plátano que me habían sobrado cuando hice las barritas shortbread banoffee. ¡Deliciosas!

4 de diciembre de 2013

Galletas de encaje (lace cookies) a la naranja


Calendario de Adviento, día 4.


Aquí seguimos galleteando, que es gerundio. Hoy os traigo unas galletas poco aptas a hacer con niños, como veréis en la receta. No son muy lúdicas, qué se le va a hacer. Y a pesar de que Martha Stewart diga que se conservan entre hojas de papel vegetal en un recipiente cerrado hasta dos días, mi experiencia es que hay que comérselas en el día porque se ponen chiclosas. Pero a lo mejor es que tanto Alicante como Bruselas tienen un clima muy húmedo, y ella vive en Colorado o Minnesota. Podría ser.
Parece que quiero desanimaros, no puede ser! Venga, ahora lo bueno: lleva 5 minutos pesar los ingredientes, 5 minutos hacerlas y necesitan 5 minutos de horno. En 15 minutos (si no os importa quemaros) o 20 minutos (si os importa), tenéis unas galletas de-li-cio-sas para compartir. Otra cosa que para mí es muy importante, es que tienen un olor... indescriptible.

Un apunte lingüístico (soy filóloga, me tiene que salir por algún sitio). En inglés se habla de "lace cookies" y de "doily cookies", que son con dibujos que recuerdan los tapetes de ganchillo, generalmente hechos con fondant o glasa real. Como imagino que "galletas tapete" no quedaba muy comercial, en España se usa la expresión "galletas de encaje" para las "doily cookies", aunque teóricamente las galletas de encaje deberían ser las "lace cookies". ¿Me explico? No. Bueno, que si ponéis "galletas de encaje" en Google imágenes, os saldrá algo (muy bonito) que no tiene nada que ver con ésto, pero antes de llamarme impostora, buscad "lace cookies" y os saldrán fotos de galletas como éstas, pero no tan buenas, claro, porque éstas están hechas con mucho amor!!!


3 de diciembre de 2013

Galletas de almendra



Calendario de Adviento 2013, día 3

Os comentaba cuando anuncié mi calendario de adviento "galletero" que hay algunas recetas que repito desde hace años y otras que me sirven para innovar. Ésta es de las que no faltan cada año desde hace lo menos veinte!! Son mis preferidas. Son delicadas sin ser historiadas, se hacen rápido pero son bonitas, y tienen justo el sabor que se espera de una galleta de almendra. No son pesadas como los clásicos almendrados y no son demasiado crujientes: son perfectas. De verdad. Probadlas y me daréis la razón.

Podéis usar cortadores, por supuesto, pero yo me he acostumbrado a hacerlas así y me gusta como quedan. Esta receta da para muchas, pero están tan buenas que os alegrará tenerlas en una cajita en la cocina para ofrecer a vuestros familiares y acompañar todos los cafés de las fiestas navideñas!!!

2 de diciembre de 2013

Coquitos a la compota de manzana



Calendario de Adviento 2013, día 2

¡Los preferidos de mi amiga Carmen y su marido Paul!

La receta es de Christophe Felder, otro famoso chef pastelero francés, no tan guaperas como Christophe Michalak, pero autor de la biblia que todo fan de repostería debe tener: Repostería (Gastronomia)
A mí me la regalaron para mi cumpleaños hace un par de años, y os recomiendo que se lo pidáis a los Reyes!!

1 de diciembre de 2013

Galletas de avellana



Apto para: Calendario de Adviento 2013, día 1

Consejos y trucos para unas galletas perfectas...

… o, parafraseando a Woody Allen: 
Todo lo que siempre quiso saber sobre las galletas y nunca se atrevió a preguntar

Preparación de la masa:

> Antes de nada, es importante leer bien la receta! Las masas suelen tener tiempos de reposo o enfriado y las galletas también, así que hay que ser previsor.

> Las masas de galletas no son delicadas y no requieren cuidados especiales. Se puede usar robot o batidora, pero también las podéis hacer a mano, especialmente si las hacéis con niños! La gracia está en que disfruten mezclando y amasando y poniéndose de harina hasta las pestañas.

> Se puede envolver la masa en papel film para enfriarla, pero mi truco es meterla en una bolsa de congelar. Así es facilísimo aplastarla y meterla en la nevera.

> Idealmente, conviene trabajar con dos placas, o placa y rejilla, o si os metéis en los líos que me meto yo: pedir prestadas a vuestra vecina o a algún familiar otra placa y otra rejilla!! 

Confección de las galletas

> Hay que tener en cuenta que siempre hay una placa en el horno y otra en la que estamos colocando galletas, sin contar con la rejilla donde estén las galletas enfriando y el trozo de mesa o encimera en la que estemos estirando la masa y cortando las galletas. Mi consejo es: haced sitio!!! Mi cocina es minúscula y me apaño, así que no hay excusas. 

> Tened listas las placas con papel vegetal, que se podrá utilizar varias veces. 

> No dudéis en añadir toda la harina que sea necesaria para que la masa esté elástica y sea fácil de manejar.

> Igualmente, hay que estar espolvoreando de harina el rodillo y la encimera sin miedo para que no se peguen, aunque ya veréis que hay masas más pegajosas que otras.

> Viene bien tener a mano una pequeña espátula para levantar las galletas y llevarlas a la placa.

> Las galletas con más materia grasa se dejan 15 minutos en la nevera antes de meterlas en el horno. De esta manera conservan mejor la forma una vez horneadas.

> Al sacarlas del horno, lo mejor es esperar 3 o 4 minutos y poner las galletas encima de una rejilla para enfriarlas.

Conservación:

> Las claras y yemas sobrantes se pueden congelar perfectamente. Basta con meterlas en un tupper y apuntar el número de claras o yemas que hemos guardado. Se conservan unos tres meses. Antes de utilizarlas, se descongelan en la nevera.

> Las galletas se conservan en cajas metálicas. En España, yo las compraba en la tienda de artículos de hogar "casa" y también las había en los chinos (más baratas, pero más feas). Nunca encontré cajas con motivos navideños, pero a lo mejor no busqué lo suficiente! En los países con mucha tradición "galletera", como Suiza, se encuentran en cualquier supermercado, de varios tamaños y diseños: yo hago reservas cuando puedo!

> Las galletas hechas con clara de huevo (como los coquitos) se conservan mejor en la nevera, en recipientes entreabiertos.

> Se recomienda separar los diferentes tipos de galletas para que no se mezclen los aromas. 

> Las galletas aguantan muchísimo tiempo sin estropearse ni endurecer: pero estarán tan buenas que seguro que os las comeréis antes!

___________


Si tenéis alguna duda o pregunta, no dudéis en ponerla en los comentarios!

Reto navideño de Pastélite: ¡un calendario de adviento de recetas de galletas!

¡Ya empezó diciembre!





Mis recuerdos de infancia relacionados con la Navidad están inevitablemente ligados a la confección de galletas. Tan importante como poner el árbol o el Belén, tan importante como adornar la casa o mandar las tarjetas felicitando la Navidad (sí, hablo de la era pre-whatsapp), tan importante o más que todo esto, era el fin de semana que dedicábamos a hacer las galletas de Navidad.

Todos los países (cristianos, obviamente) tienen sus dulces tradicionales de Navidad, Y como sabréis, hay muchos países donde es tradición hacer galletas que se comen durante las fiestas, pero que también se regalan a vecinos, amigos y familiares. En Suiza se encuentran cajas con motivos navideños y sobres de celofán en todas partes, y creo que no hay familia que no haga sus galletas y las regale.

Me parece una tradición preciosa, y para mí representa toda la armonía de mi infancia. Recuerdo cómo desde bien pequeña, esperaba el fin de semana dedicado a las galletas. Mi madre llenaba la mesa del comedor con todos los rodillos, cortadores y cajas, poníamos villancicos, y me "preparaba". Me hacía una coleta para que el pelo no me molestara, me cubría entera con un delantal bien atado, me lavaba cuidadosamente las manos… y empezaba la diversión! Salvo el horno, del que se ocupaba ella, yo participaba en todo el proceso con verdadera devoción. Siempre he sido muy táctil, así que disfrutaba tocándolo todo, sentir que estaba pegajoso, amasar, ver cómo la masa iba tomando forma, hacerla una bola y luego un rulo, y luego darle palmadas, y volver a hacer una bola, pasar el rodillo mil veces, elegir cada cortador, colocar cada galleta, que si no eras cuidadoso se deformaba, pintarla con huevo sintiéndote Velázquez, y luego extasiarse con esos corazones, estrellas y lunas recién salidos del horno que nunca eran perfectos, pero que olían muy bien. 
Cuando hacíamos la maleta para pasar la Navidad en España, metíamos mis galletas junto con los regalos y el chocolate suizo. Mi familia las admiraba y luego las degustaba a golpe de "hmmmmmm" y "guauuuuuu"!!!


Probablemente nació ahí mi pasión por la repostería. Mi abuela, mi madre, mi tía, todas eran grandes cocineras, pero lo que arrancaba más gritos de entusiasmo eran las galletas, que no se parecían a nada de lo que había entonces en España, y les parecían lo más fino y delicado del mundo. Poco a poco, según me fui haciendo mayor, fuimos probando recetas nuevas, siempre conservando algunos clásicos. Cuando me entró la "fiebre repostera", hace ya unos años, mi taller de galletas navideñas se ha convertido en un asunto de varios fines de semana. Pruebo recetas, decido cuáles irán directas al fuego de la chimenea y cuáles repetirán al año que viene, hago por lo menos diez clases diferentes, y regalo cada vez a más gente, con lo que en las semanas anteriores a la Navidad estoy más atareada que Papá Noel preparando sus regalos. 

Diciembre siempre es un mes muy cargado, pero este año, por varios motivos personales y profesionales, para mí lo va a ser más aún. A pesar de ello (y porque me encanta meterme en líos), he decidido auto-imponerme un reto: convertir el blog en un calendario de adviento de recetas de galletas. Sí, lo que oís: cada día de diciembre, hasta el 24, publicaré la receta de una galleta. 

Me encantaría que esto fuera participativo, que eso es el espíritu navideño! Así que si queréis mandarme fotos de vuestras creaciones para que vea cómo os han salido mis recetas, me las podéis mandar por email a pastelite.blog(arroba)gmail.com y las publicaré en una entrada especial del blog para Navidad.

Hoy, día 1 de diciembre, empezaré con una entrada de consejos y trucos que os servirán para todas las recetas, y luego publicaré la primera receta.

¿Estáis listos? ¡Vamos allá!


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